Para abrir la categoría de moda, me parece interesante comenzar con un evento reciente como la CFW. Las escandinavas llevan ya unos años marcando tendencia con su estética minimalista. Algunas como Matilda Djerf y Verona Farrell, son mis fuentes de inspiración personales del estilo scandi. En esta Fashion Week, hemos podido observar las tendencias que marcarán la próxima temporada de primavera-verano en 2026.
Sombreros pillbox
Este tipo de sombreros son rígidos, de forma cilíndrica o ligeramente ovalada con la parte superior plana, y no tienen ala (o esta es muy corta) lo que los hace muy elegantes y especiales. Son típicos de las décadas de los 60 y 70, donde iconos como Jackie Kennedy los convirtieron en un símbolo de sofisticación de la época.
En la actualidad, los hemos empezado a ver este verano en materiales más modernos, como la rafia, en campañas como The Beach Club, de Parfois, donde todas nuestras influs favoritas (portuguesas y españolas) lucían maxi pamelas y sombreros rígidos de este tipo mientras lucían tipín en Comporta. También los hemos visto en shootings de marca como por ejemplo IPA Brand y Laganini, donde los combinan con sus nuevos looks de verano.
Algunas marcas que he descubierto que los venden serían Maison Ola, de María de la Orden, y Pardo Hats, de Sol Pardo, en caso de que queráis daros el capricho. Sin embargo, si buscáis un rango de precios más bajo (lógico) he encontrado unos más baratos en una página de Instagram que se llama @viajandoamiplaneta.
Detalles lenceros
¿Cuántas veces hemos visto este verano el vestido lencero amarillo de Zara? Todas sabéis de cuál os hablo… ¡Pues todas esas chicas, son unas visionarias! Porque está claro que el encaje viene fuerte para la próxima temporada.
Lo hemos visto en la CFW en faldas, vestidos y hasta pantalones, pero lo más interesante es cómo se lleva, en capas (el famoso layering): superpuesto sobre otras prendas o combinado con otras texturas para añadir profundidad, movimiento y un toque muy femenino al look. Desde luego, como dice mi madre, todo vuelve… ¿Quién nos diría que íbamos a volver a ver vestidos y faldas por encima de pantalones?
En mi cabeza, lo sigo viendo muy estilo «alfombra roja de los 2000», como Ashley Tisdale llevando una falda de lentejuelas sobre unos vaqueros… Pero bueno, si en aquella época me podía parecer peak fashion, ¿quién dice que ahora no?
Chanclas
Y no podemos no hablar del elefante en la habitación: las chanclas. Sí, chanclas de dedo. Havaianas, concretamente, y no en la playa, sino en la ciudad, con traje sastre, con falda lápiz, con calcetines… Las hemos visto en la CFW sin ningún atisbo de ironía, como si siempre hubiesen pertenecido al street style escandinavo.
¿Nos cuesta? Un poco. ¿Nos intriga? Mucho. Porque si algo nos está diciendo esta temporada es que el confort no se negocia, y que la moda puede ser contradictoria y fabulosa al mismo tiempo. Preparaos para ver a gente en Havaianas por la calle como si fueran sandalias italianas de lujo. Y sí, probablemente yo también acabaré cayendo.
Estampados de lunares
Otra tendencia que viene fuerte son los lunares, los polka dots. Lo llevamos viendo ya unos años, pero nunca tan fuerte como en este momento. Si os soy sincera, yo pensaba que ya había dejado atrás este estampado después de repetir el mismo disfraz de flamenca durante cinco años seguidos en la fiesta de carnaval del colegio – ese que venía con peineta, pendientes de clip de plástico y la flor en el pelo, cortesía de mi querida madre.
Pero no, resulta que ahora los lunares están en todas partes: grandes, pequeños, asimétricos y elegantes. Los hemos visto en todas las prendas y formatos posibles: en faldas de seda satinada, en pañuelos anudados sobre la cabeza al más puro estilo boho-chic, en total looks de lunares en blanco y negro e incluso en trajes de dos piezas. La clave está en cómo se combinan: lejos del look “feria de Abril”, ahora van con cuero, denim o piezas muy urbanas que equilibran el aire vintage y lo convierten en algo cool.
Así que sí, parece que 2025 nos da permiso para reconciliarnos con los lunares – y esta vez, sin moño ni peineta.
Pañuelos de seda
Otro clásico olvidado en el fondo de un cajón. Los hemos visto en la CFW anudados al cuello, como cinturones improvisados, sobre la cabeza al más puro estilo boho chic y hasta atados a los bolsos como si fuesen un charm más. Es ese detalle que eleva un outfit básico a otro nivel, y la excusa perfecta para jugar con capas y texturas. Así que si todavía no tienes uno en tu armario, ya sabes: es hora de sumarse a esta mini revolución de estilo.
Lo mejor de todo es que los pañuelos no entienden de estaciones ni reglas estrictas: puedes llevarlos en pleno invierno bajo un abrigo grueso o en otoño con una chaqueta ligera. Además, son perfectos para esos días en los que quieres añadir un punto de color o un estampado interesante sin complicarte la vida. Un simple nudo y voilà, ya tienes un look que parece pensado con horas de estilismo.
Y con esto cerramos el artículo de hoy sobre la Copenhague Fashion Week. Espero que os animéis a probar alguna de estas tendencias y sobre todo, no tengáis miedo de mezclar, probar y divertiros con cada look. Gracias por acompañarme, ¡nos vemos en el próximo post! Osq <3
