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Rutina de maquillaje para principiantes

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¿Te gustaría maquillarte como una profesional pero no sabes por dónde empezar? No te preocupes, no eres la única. En este artículo, te voy a contar cómo seguir una rutina básica de maquillaje para principiantes. Prometo no recomendarte nada que no haya probado personalmente, así que si algo sale mal, ya sabes a quién culpar (es broma).

Paso 1: Skincare.

Lo primero, y lo más importante, cuida tu piel antes de maquillarte. Es una de esas reglas que una aprende con el tiempo (a base de muchos maquillajes cuarteados). Asegúrate de tener una rutina de skincare adecuada a tu tipo de piel para que tu base de maquillaje se asiente de forma impecable, no se cuartee, y tenga una duración más larga.

A día de hoy, tenemos los “primers”, esos productos que prometen adherir mejor el maquillaje a la piel. Sin embargo, mi experiencia me ha demostrado que una buena rutina con tónico, crema hidratante y protector solar hace el trabajo igual de bien, si no mejor. El truco está en elegir un protector solar con fórmula ligera que se absorba bien y permita que el maquillaje se deslice sin problemas. Es importante esperar a que cada producto se seque en la piel antes de aplicar el siguiente para conseguir un acabado óptimo.

Paso 2: Cejas y Ojos primero.

Una vez hayas dejado que tu skincare se asiente, lo siguiente son las cejas y los ojos. ¿Por qué? Porque, cuando terminas con los ojos, siempre suelen caer restos de sombra o máscara de pestañas sobre los pómulos y el hueso de las cejas. Y aunque podrías intentar corregirlo después, ¿por qué no evitarlo desde el principio?

Para los ojos, no hace falta complicarse la vida. Si eres principiante, con una sombra en crema o en stick vas a lograr un look profesional sin mucho esfuerzo. Las sombras Runaway Eye Tint de Armani Beauty  son geniales para este propósito. Pero, si prefieres algo más económico, las Infalible Shadow Stick de L’Oréal Paris cumplen con creces las expectativas. Los tonos neutros, como marrones o cobrizos, son siempre una apuesta segura.

Paso 3: Base de maquillaje.

Llegamos a la base de maquillaje. Aquí, elige lo que más te convenga: si buscas una cobertura ligera y natural, empieza con un skin tint. Es la opción más amigable para principiantes porque puedes aplicarlo de forma ligera, y si te atreves, construir la cobertura. Mi favorito es el Eaze Drop de Fenty Beauty, que deja un acabado luminoso y fresco. Además, es ligero, lo cual es ideal para las pieles que aún no se han acostumbrado a capas de maquillaje. Si quereis un skin tint low cost, el SuperStay Skin Tint de Maybelline es perfecto, ya que es de larga duración y está enriquecido con vitamina C.

Puedes aplicar la base con una esponja o beauty blender, pero si prefieres usar brochas, utiliza una que sea compacta y evita los surcos de aplicación en la piel. El truco para evitar los parches o los trazos de la propia brocha es pasarte la brocha por el dorso de la mano antes de aplicarla en el rostro, y repetir esta técnica hasta obtener el acabado deseado.

Paso 4: Bronceador en crema.

El bronceador en crema es mi mejor amigo, especialmente en verano. Aplícalo en las zonas altas del rostro (frente, pómulos y mandíbula), con movimientos ascendentes, desde el centro del rostro hacia afuera. El objetivo aquí es conseguir un efecto lifting en el rostro. Te recomiendo el Soft Sculpt Transforming Skin Enhancer de Makeup by Mario, porque se adapta bien a cualquier tipo de piel, te deja un acabado natural y además es perfecto para principiantes por su pigmento suave. 

Paso 5: Colorete en crema.

El colorete en crema es otro básico para un look fresco. Debes aplicarlo sobre el hueso del pómulo para un efecto lifting, o en las mejillas si lo que buscas es un toque más juvenil. Los Soft Pinch Blush de Rare Beauty son geniales para este paso, ya que duran muchísimo, por lo que son una inversión a largo plazo. Además, es fácil de difuminar, ultraligero y perfectamente modulable para un toque de color delicado y saludable.

Paso 6: Corrector.

Aplica el corrector bajo los ojos, en la barbilla o en cualquier imperfección que quieras cubrir. Yo soy fan de los correctores de alta cobertura, como el Bye Bye Under Eye de iT Cosmetics, que cubre hasta las ojeras más oscuras y, además, tiene un efecto anti-bolsas, ya que combina maquillaje y tratamiento en un solo producto.

Si prefieres algo más asequible, el Superstay Concealer de Maybelline es una excelente opción, sin que te rompa el bolsillo, ya que tiene alta cobertura, no se cuartea y es de larga duración.

Paso 7: Spray y polvos fijadores.

Cuando ya tengas todos los pasos en crema, es hora de fijar todo con un buen spray fijador. El All Nighter de Urban Decay es, para mí, el mejor del mercado, pero si tu presupuesto es ajustado, los fijadores de NYX funcionan maravillosamente bien. Lo siguiente es matificar el rostro, y para eso empezaremos con los polvos fijadores.

Existen dos formatos, suelto y prensado, es lo mismo pero a nivel aplicación varía en función de la preferencia de cada una. En mi opinión, ahora que tengo un poco más de destreza con el maquillaje, me gustan más los sueltos, en concreto los Bye Bye Pores de iT Cosmetics. Es importante buscar polvos que no contengan talco entre sus ingredientes, ya que este es un ingrediente que daña la piel y bloquea los poros, generando asi puntos negros y acné.

Paso 8: Bronceador en polvo.

A continuación, repetiremos los pasos 4 y 5 pero en polvo, para recuperar el pigmento.

La mejor opción para mí es sin duda el Airbrush Bronzer de Charlotte Tilbury, porque tiene una pigmentación suave, pero construible, se difumina perfectamente en la piel y además está enriquecido con ácido hialurónico y tiene un efecto tersor y difuminador de poros.

Estos se deben de aplicar al igual que el formato en crema, por la frente y los pomulos, y si quieres igualar el tono puedes aplicarlo por cuello y escote también. Si buscas una opción más barata, a mi me gusta también el Buttermelt Bronzer de Nyx, enriquecido con manteca de karité, mango y almendra, de forma que no solo aporta un brillo natural, si no que también hidrata y protege la piel.

Paso 9: Colorete en polvo.

Recientemente he descubierto un nuevo formato de Rare Beauty que combina highlighter y colorete en un mismo producto, que se llama Soft Pinch Luminous Powder. Para mi es perfecto, porque asi te ahorras el último paso del iluminador. Este producto añade un toque de color ligero, natural y sedoso y además aporta una luminosidad super natural. Sin embargo, si prefieres usar un colorete normal, a mi me gustan los de Benefit, duran mucho, sientan bien, y existen los formatos de viaje, que son más baratos.

Sé que parece una rutina larguísima, pero te prometo que, una vez le pilles el truco, no te llevará mucho tiempo. Además, el resultado merece la pena. Ya seas una principiante o alguien que solo quiere mejorar su técnica, esta rutina de maquillaje básica te ayudará a sentirte como una profesional… con paciencia y práctica, claro. No olvides que, al final del día, el maquillaje es para divertirnos y sentirnos bien, así que ¡no te estreses! Espero que os haya servido, osq<3