Mudarse sola es como aprender a vivir otra vez, pero con muchos, muchos gastos. Después de este año, que lo he experimentado por primera vez, me he dado cuenta de la cantidad de cosas que he aprendido… y de la cantidad de cosas que no sabía.
Por eso, en honor a mi querida amiga Meripon, que acaba de independizarse con mucha ilusión y pocos muebles, he preparado esta guía con todo lo que me habría encantado saber al empezar esta aventura. Desde lo básico hasta los hacks que te salvan la semana.
Guía básica de cuando hacer cada cosa
Si os soy sincera, yo no sigo todo esto al pie de la letra, ¡pero lo intento! Son básicos que parecen obvios… pero no lo son si has vivido siempre en casa. Así que ahí van:
Diariamente
Semanalmente
Mensualmente
- Ventilar la casa
- Hacer la cama
- Recoger ropa suelta (sofá, silla, etc.)
- Fregar platos o cargar/lavar el lavavajillas
- Barrer zonas clave si hay migas o suciedad visible (cocina/salón)
- Vaciar la basura del baño o la cocina si huele o está llena
- Limpiar encimera y mesa tras cocinar o comer
- Revisar comida que pueda estar en mal estado (fruta, pan, etc.)
- Cambiar sábanas y toallas
- Lavar brochas y esponjas de maquillaje
- Limpieza general de superficies: mesas, estanterías, encimeras
- Aspirar o barrer/sacudir alfombras y suelos
- Limpiar el baño: lavabo, espejo, ducha, WC
- Revisar la despensa y planificar comidas con lo que tienes
- Lavar ropa (y doblarla/guardarla… no dejarla en la silla 😅)
- Limpiar el microondas por dentro (¡con un poco de vinagre va genial!)
- Organizar el correo o papeles acumulados
- Limpiar a fondo la nevera (y tirar lo caducado)
- Cambiar el estropajo
- Limpiar puertas, interruptores de luz y pomos
- Limpiar el horno o la tostadora
- Lavar ventanas por dentro
- Aspirar debajo del sofá y la cama
- Reorganizar el armario o el cajón del caos (todos tenemos uno)
- Revisar productos de limpieza y reponer si hace falta
- Limpiar/desempolvar plantas artificiales o revisar el estado de las naturales
- Desinfectar el cubo de basura
Ahora sí que sí: Tips de Mari que he aprendido y que de verdad funcionan
COCINA Y HÁBITOS DE ALIMENTACIÓN
1. No cocines cada día.
Es pasarte el día metida en la cocina… y al final vas a acabar pidiendo algo todos los días. Lo mejor es planificar 2-3 días para cocinar varias raciones (batch cooking), así congelas porciones y te ahorras tiempo, energía (y platos que fregar).
2. Etiqueta y ponles fecha a los tuppers.
Aunque parezca excesivo, no es la primera vez que confundo un calabacín pocho con pesto. No confíes en tu memoria: mejor prevenir que acabar oliendo tuppers en plan experimento químico.
3. Tu primera despensa no necesita 30 especias.
Empieza por lo básico: sal, pimienta, orégano, ajo en polvo, pimentón dulce y comino (si eres aventurera). Con eso puedes darle alegría a tus platos sin complicarte la vida ni arruinarte en el súper.
🛁 TRUQUIS PARA EL BAÑO
4. El espejo mágico.
Siempre puedes usar limpiacristales (obvio), pero si alguna vez te pasa como a mí —que llega fin de mes y se te ha olvidado comprarlo—, puedes hacer una mezcla casera con vinagre, agua y una gotita de jabón. Limpia el espejo del baño y lo deja sin marcas. Tip extra: si no quieres pelusas, usa un paño de microfibra o incluso papel de periódico. De nada.
5. ¿Baño con olores sospechosos? Bicarbonato.
Si el baño huele como ese compañero de pupitre con el que te sentaban al principio de curso… pon un vasito con bicarbonato en un rincón o dentro del armario. Absorbe los olores como por arte de magia. También puedes añadirle unas gotitas de aceite esencial si te va el rollo spa.
6. Escobilla sí, pero limpia.
Si usas escobilla (y deberías), desinféctala al menos una vez a la semana. Basta con echar un chorrito de lejía o desinfectante en el portacepillos y listo. No cuesta nada y tu baño no tendrá aroma a ciencia ficción.
🗂 TIPS DE ORGANIZACIÓN (para no vivir en el caos)
7. Bandeja/cesta del caos.
Ten una bandeja o cesta mona en la entrada o en tu habitación para dejar lo suelto: llaves, gomas del pelo, mechero, monedas, auriculares… Así todo lo que no tiene “lugar fijo” no acaba esparcido por toda la casa. Haz limpieza una vez a la semana y tu yo del futuro te lo agradecerá.
8. Organizadores de armarios.
Sé que cuesta (yo también me resistí), pero marcan la diferencia. Usa separadores o incluso cajas recicladas. Vale para el cajón de la ropa interior, el de los cubiertos o el maquillaje. Porque buscar un boli entre 75837 clips no es vida.
9. Usa alarmas o recordatorios para tareas clave.
Cambiar el estropajo, regar las plantas, revisar los tuppers… No te acuerdas porque no eres un robot. Estamos en plena era digital: usa el móvil y programa alertas para esas tareas que siempre se te olvidan.
10. El domingo de puesta a punto.
Reserva un rato el domingo para dejar la casa medio lista para la semana siguiente: ordenar un poco, poner lavadoras, preparar los tuppers o simplemente guardar lo que esté fuera de sitio. A mí me relaja bastante, y sabiendo que la casa está medio decente, empiezo el lunes con más ganas (casi siempre).
Hasta aquí los tips de Mari. Creo que voy a hacer una serie de estos, porque me parece importante que los compartamos entre nosotras. Además, no es un tema de conversación habitual (aunque debería serlo).
Y a las ofendiditas: me refiero en femenino porque asumo que mi público sois vosotras, mis amigas, mis compañeras, mis señoras jóvenes. Así que tranquilas, que sigo en pie de guerra contra el patriarcado.
Osq <3
